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La lectura, en muchas ocasiones, representa una de las propuestas escénicas más temidas por los espectadores. Sin embargo, con la aplicación de técnica y recursos escénicos, leer en público se convierte en un acto de atención, encantamiento y disfrute.

Cada asistente va a construir un breve texto para descubrir y conocer su adecuada proyección fonética-escénica y experimentar el placer creativo de la lectura y sus signos contemporáneos.

En la última sesión, cada participante presentará el resultado de su lectura dramatizada, en la que también incluiremos otros recursos útiles para la lectura en escena. Todas las sesiones del Laboratorio son de carácter interno y solo podrán asistir las personas inscritas, incluida la sesión de presentación.

Inscripciones hasta el 11 de Septiembre

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Más información de la ACTIVIDAD REALIZADA por CORAL PASTOR

 

Desde que me excitó la idea de escribir, sobre todo para la escena, conté con la posibilidad de que un texto, una vez impreso o repartido como los naipes de mano en mano, pudiera volver a recuperar su plasticidad, ponerse al servicio de cualquier juego que no fuera la mera lectura pasiva, dirigida y con una única puerta de salida.

Al escribir este corto relato, CON LAS MANOS EN LAS NUBES, aunque las reglas del juego establecen crear una narración que fotografíe la realidad de los trasplantes de órganos, y me veo abocada a esbozar una secuencia vivida, hiperrealista, pese a las características del ejercicio, no puedo dejar de lado la sintaxis simbólica, la construcción abierta, con oxigeno suficiente para que cada cual recorra el escenario dibujado a su antojo, según sus circunstancias.
Durante la década de los ochenta, todos los veranos, trabajé en Italia con producciones teatrales: Commedia del Arte, La Nave dei Folli, Living Theatre...

Entre La Peste de Artaud y las obras de corte grotowskiano, que llevabamos a escena, descubrí un gran contador de historias que atrapó mi atención y seguro que influyó en mi posterior forma de mirar la narración: Gianni Rodari. Único en su forma de divulgar, en sus utopías pragmáticas, dibujó el paisaje psíquico y las funciones que en él estimula la fantasía, y logró convertir Reggio Emilia en centro de peregrinación mundial de la renovación pedagógica.

Quiero conectar con el espíritu creativo de Rodari y en lugar de buscar una médium o un oráculo, te necesito, te propongo un juego.

Vuelco en este papel un suceso, tal cual ocurrió, y dejo abierto el final para que tu lo escribas, para que en el binomio de lógica-fantasía aportes una nueva puerta de salida. Envía tu texto a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Coral Pastor
Junio 2021

 

........................A Antonio, Marisa, Jorge y Micheline que fueron protagonistas de este relato pero no podrán leerlo; que ya en entre nosotros.

A la persona anónima que, sin saberlo, con su corazón, volvió a iluminar la vida de Manuel.

La espera de un corazón para quién, en adelante llamaremos Manuel, nos abocó a una mirada constante al reloj, al calendario, a la pantalla del teléfono que, en silencio, era observada por si se iluminaba durante la proyección de aquella película. Las palomitas y el disfrute del film no borraban el estado de espera permanente que dirigía nuestra mirada al dispositivo. Cuando se iluminara un número de largos dígitos sufriríamos una emoción desconocida.

Para lo que estaba por venir creamos nuestro propio convenio; decidimos aplicar la calma y pintar de optimismo cada segundo. Desterrar el miedo ante una experiencia tan desconocida como desconcertante fue el primer pacto para aquel cuaderno de bitácora.

Y una noche, viajando por profundos sueños, sonó el teléfono. Irrumpió aquél código cero. Eran las dos y media de la madrugada. Un día y una hora que se iluminan, cada año, en nuestro calendario.

Hubo que vestirse y salir corriendo. Es difícil conjugar las palabras para describir las sensaciones que nos golpeaban en el trayecto que se extendió en más de dos horas por la monótona autovía.

Los largos silencios, y alguna frase de corte sarcástico, con el único objeto de disipar el grado de tensión, fueron sucediéndose en el enigmático itinerario cuya meta era el hospital.

Avanzaba la noche cerrada cuando llegamos. Entramos desconcertados; él por la desconocida aventura a la que se iba a enfrentar, trasplante de corazón, yo, nublada ante tantas preguntas.

Era Semana Santa, así que lo más tranquilizador sería pensar que el personal médico estuviera disfrutando de sus vacaciones, gozando de ese día, en algún destino rural por cuyos callejones estrechos discurriría lenta una multitud tras imágenes envueltas en melismas y saetas. El miedo hacía desear que una voz en la puerta de acceso nos dijera: "lo siento, es fiesta, hoy no se trabaja, vuelvan ustedes a su casa, ya les llamaremos...

Pero lejos de ese deseo se abrió un ascensor del que salieron un grupo de hombres y mujeres ataviados en batas blancas. Uno de ellos pronunció los apellidos de Manuel y tras unos segundos de silencio entendimos que no había vuelta atrás; la función había comenzado.

Caminábamos, el personal sanitario y nosotros, hacía la habitación, y en el breve trayecto comenzó a desdibujarse el miedo. La puntualidad en el encuentro, las conversaciones fluidas, incluso animadas y la logística en su lugar esperando a Manuel, nos impregnó de tranquilidad.

El cuerpo del futuro trasplantado fue tintado y tras el protocolo previsto abandonó la habitación, camino del quirófano.
Con su ropa en una bolsa de plástico negro caminé hasta alcanzar una silla, una solitaria silla en un espacio de agudo silencio. Fui prevenida de la larga espera así qué dejé volar los recuerdos más cercanos.

Se imbricaban en mi memoria imágenes de ingresos de Manuel en el hospital, previos al trasplante, largos días, semanas que se hacían cortas gracias a las conversaciones y trato del personal en planta y de un grupo de desconocidos, tres hombres que, al igual que Manuel, esperaban su día y hora para recibir el tan esperado órgano. Se tejió una relación personal tan profunda que en pocos días pasaron a ocupar un lugar prioritario en el día a día. Sus largas conversaciones acompañadas por sus goteros rodantes, kilómetros de pasillo tejiendo hipótesis y esperanzas, les unieron en una relación de primer grado. La calle, familiares y amigos quedaban lejos. Ahora, la única realidad era este clan al que nos unía la misma preocupación, los mismos deseos.

También para mí nació esa familia inesperada. Juan, como Manuel, a la espera de un corazón se apresuró a presentarme a su mujer. Las dos, sin saberlo, pensábamos al unísono. Han pasado dieciocho años y guardo intacto el recuerdo de cada situación, la luz tenue al atardecer en las habitaciones, las conversaciones distendidas con el personal de planta, las noticias en la televisión que nos hacían escapar, por un momento, de aquella extraña realidad, anecdotarios y risas; todavía puedo escuchar frases y recordar los nombres de quienes fueron imprescindibles: Carmen, Luís, Carlos...

Abstraída por tantos recuerdos un golpe me devolvió a la realidad. Encajada en aquella silla en la que habían transcurrido, al menos cuatro horas, miré al extenso pasillo con la esperanza de que, como en un lento travelling, se fuera aproximando hacia mi Manuel con su nuevo corazón. Clavé la mirada en aquel corredor y nada ni nadie se adentraba en el plano.

Continuaba rodeada de quietud y silencio. Escuché unos pasos que se detuvieron junto a mí. Un hombre mirándome fijamente y más silencio. Era Antonio, hermano de Manuel. Nos abrazamos y sollozamos como niños; desbordados por el miedo de no saber qué estaba pasando al otro lado.

Tras una improvisada conversación, como los peripatéticos, con paseo incluido, volvimos al punto de partida, a la solitaria silla y esta vez se cumplió la pequeña profecía: por el pasillo caminaban hacia nosotros dos médicos. Nos abalanzamos hacia ellos para acelerar las esperadas noticias. De la conversación y algunas explicaciones me bastaron cuatro palabras: todo ha ido bien. No necesitaba más.

Antonio se fue y yo, acompañada de aquella bolsa negra que contenía la ropa y el calzado de Manuel me dirigí al hotel cercano al hospital, donde lejos de dormir, me di una rápida ducha. Salí a la terraza y como situada en lo más alto de un minarete grité un palabra que multiplicó su dimensión: gracias.

A la vuelta al hospital me encontré con Marisa. Fue un regalo inesperado. No estaba previsto que esta amiga me sorprendiera pues, tras salir del hospital zaragozano donde ella trabajaba, lejos de irse a descansar y sin previo aviso, tomó un tren y apareció en el momento fundamental. Nos abrazamos. Teníamos que hacer tiempo, esperar. Fuimos a desayunar, caminamos por un estrecho parque. Marisa se detuvo ante el escaparate de una librería. Esperé afuera pues, en realidad, la calidad de esas horas resultaba tan confusa que era incapaz ni siquiera de leer los títulos de los libros allí expuestos. Mi amiga salió con un voluminoso ejemplar: Los Pilares de la tierra. Lo guardé en el bolso; utilizo bolsos con cubicaje para bestsellers o libros de peso así como cualquier objeto de interés que se pueda cruzar en mi camino; es como deslizar la mano por un pozo sin fondo. Le agradecí a mi amiga el gesto y nos apresuramos a volver al hospital en busca de noticias.

Nos condujeron a un espacio donde me aseguraban que, tras despertar Manuel, podría mirar y verle a través de un pequeño cristal. Jamás había deseado tanto otear la realidad mediante un simple vidrio. Todo listo. Me avisaron. Me situé en el punto indicado, miré por el escueto cristal y adiviné con dificultad el rostro de Manuel, completamente hinchado, tan desproporcionado que, por primera vez en mi vida, caí al suelo desplomada, me desmallé.
Marisa me reanimó y cumplimos, de manera ordenada, un binomio que parecía ser el único: comer y charlar.
Cuando días después subieron a Manuel a planta, al principio, por su bajo estado inmunitario, tenía restringidas las visitas de amigos y familiares aunque, desde la pequeña antesala a la habitación y a través del cristal, se le podía ver e incluso hablar.

El Cronos en los espacios hospitalarios se obstina en ralentizar el tiempo así que una de esas tardes mientras las manecillas del reloj avanzaban con exagerada lentitud, sentada en el sillón frente al citado vidrio en el que algún familiar ya había aplastado su nariz y proyectado deseos con el vaho de sus palabras, imaginé algo que me impulsó. Salí apresurada por el pasillo en dirección al ascensor. Alcancé en tiempo record la calle y me dirigí a unos grandes almacenes que, a dos manzanas del hospital, se habían convertido en esos días en mi destino habitual. Recorrer sus pasillos de tejidos, menaje, calzado o perfumería con monótonos paseos hacia ninguna parte se trasformaron en el sustituto de conciertos, charlas, museos o teatros.

Esa tarde, en mi visita a los grandes almacenes, al fin encontré un objetivo. Compré un espray de espuma de afeitar y, mientras pensaba en el resultado del experimento, descendí una planta y adquirí dos gorros de telas de colores que irritaban la pupila; amarillo y rojo de pigmento carmesí.

A punto estaban de llegar a visitar a Manuel dos grandes amigos: Jorge y Micheline. Iban a hacer cuatro horas de trayecto para verle, a través de aquél cristal, a penas unos minutos, así que sería conveniente promover algo inesperado.

Fijamos nuestro encuentro en la puerta del hospital y con estricta puntualidad nos abrazamos. Aproveché el recorrido hasta la habitación, incluido el tiempo de espera del ascensor para instruirles. Compuse un gesto de extremada seriedad, descendí a graves el tono de mi voz, confiando que lo que les iba a decir adquiriese una incuestionable credibilidad, y espeté: "Por cuestiones higiénicas y de seguridad, antes de situaros frente al cristal debéis poneros estos gorros". Eran de diseño y colores tan espantosos que solo verlos provocaban incontenibles carcajadas. Con el aerosol todavía envuelto en papel de regalo extraje dos grandes bolas de espuma que estampé en cada uno de sus rostros. "Esparcirlo bien sobre vuestra piel. Este producto protege de todo tipo de bacterias y en el nuevo protocolo lo han implantado para las visitas". Les compensé con otra gran bola de espuma que, sumada con la anterior, apenas dejaba adivinar sus ojos. Con tal empaste en la cara avanzamos por el pasillo hacia la habitación. Varios pacientes que caminaban con sus pijamas como claro sello de identidad, y el personal de planta no pudieron contener la risa. Jorge y Micheline, ajenos a la situación que iban provocando a su paso caminaban orgullosos de portar tan novedoso producto. Por fortuna, durante el trayecto, no se cruzaron con ningún espejo.

Alcanzamos la habitación, se situaron ante el cristal y se escuchó una incontenible carcajada. Jamás había visto a Manuel reír con tanto voltaje. Los minutos de risoterapia cumplieron su función.

De regreso a su casa mis amigos me llamaron para que les instruyera en como quitar aquel producto "bactericida". La espuma de afeitar se había secado y su piel estaba completamente acartonada; no podían mover ni el más pequeño musculo de su rostro.

Cayó la tarde y en nuestros labios se quedó dibujada una sonrisa fruto del improvisado happening. Manuel, esa noche, y todas la demás, durmió con placidez.

Por la mañana entró en la habitación un hombre con traje de chaqueta y corbata naranja. Sin previa presentación lanzó multitud de preguntas, muchas para las que Manuel, con su mirada clavada en el lateral izquierdo del techo, buscando el recuerdo, no encontraba respuestas.

Yo asistía a la función en silencio. Por el carácter de las preguntas no lograba discernir si iba o no en serio. No pude concluir si era un actor o animador que hacía su perfomance para impulsar el estado emocional de los pacientes o a qué respondía aquella batería de preguntas, muchas de ellas, jamás escuchadas.

Tanta intriga me hizo interrumpir sin premeditación y preguntar: Disculpe, ¿quién es usted?.A lo que el desconocido respondió con una velocidad entrenada: soy Paco, sicólogo, estamos escribiendo un libro sobre trasplantados y experiencias de estados de conciencia en el proceso de la intervención.

¿Eran lances de naturaleza esotérica? A las, cuanto menos, curiosas preguntas que formuló el terapeuta a Manuel relacionadas con recuerdos en su estancia en el quirófano, se abrió una animada charla que venía a mostrar las diferentes realidades que se suceden en un hospital. Cuando el sicólogo abandonó la habitación nos quedamos los dos en silencio, quizá pensando algo similar. La apertura de la puerta con la llegada de la comida para Manuel rompió aquel instante de encantamiento. Cada día tratábamos de acertar el menú pues era necesario jugar con cualquier hecho para hacer avanzar con más premura las manecillas del reloj. También el personal sanitario: enfermeras, celadores, personal de limpieza... participaban de nuestros juegos, del diseño de una realidad en la que el humor y la creatividad representaban la materia de la auténtica piedra filosofal.

Le he pedido a Manuel que narre el final de esta historia pero prefiere dejar que se vaya escribiendo sola. Él, como cada mañana, detiene el tiempo y afina sus sentidos para percibir el ritmo de su corazón, para disfrutar escuchando toc, toc, toc, la sincronizada percusión mientras roza las nubes con sus manos.

Coral Pastor
Junio 2021

Otros finales

Ahora me toca a mi salir de mi escondite, materializarme, alzar la voz. Me dieron una segunda oportunidad, y no podría haber sido mejor elegida. Me cuidan, me quieren, me miman.... soy feliz. Soy su corazón.

Antonia Escribano Borruel

 

Casi dos décadas después Manuel puede seguir disfrutando de su segunda vida. Una nueva vida llena de agradecimiento hacia quienes demuestran amor infinito, sin contraprestación alguna, salvo el deseo de permanecer por más tiempo, repartiendo ese amor del que él, durante estos casi veinte, años lleva disfrutando.”

Armando Uriel


Manuel hizo su maleta, recogió todos sus objetos y abandonó el hospital. Comenzó a lloviznar. Mientras caminaba abrió su paraguas y miraba perpelejo; jamás había visto las gotas de agua con forma de corazón.

Luz Valero

 

Esta historia no tiene un final, porque lo que en ella relato ha sido una continuación, como en las series televisivas que tanto nos gustan y que, cuando creemos que están finalizando, las productoras y guionistas nos regalan una nueva temporada, y la recibimos con toda atención e interés; pues la continuación de la nueva temporada en la vida de Manuel, gracias al regalo de un donante anónimo, nos dio la fuerza y esperanza que da la oportunidad de seguir con una nueva vida.

Y con el tiempo, cambiamos las costumbres, compañeros, personal y amigos del hospital por los quehaceres cotidianos que nos dan la posibilidad de retomar la preciosa rutina que nos ofrece el poder seguir viviendo.

Manuel, más que nadie, disfruta de volver a vivir cada nuevo amanecer sin incertidumbres y con la enorme satisfacción que da el reencuentro con un familiar, un amigo e incluso con nuevas personas que el tiempo, con su ahora tan rápido transcurrir, nos da la oportunidad de conocer y apreciar.

Vicente Molina

con las manos en las nubes

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¿Tienes listo tu sillón y auriculares? Te invito a viajar a través de nuestro imaginario
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cornucopia capitulo 7

Esacuchar programa

 

cornucopia capitulo 6

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cornucopia capitulo 4

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cornucopia capitulo 2

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 cornucopia capitulo 1

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laboratorio lectura dramatizada 4
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Hola a tod@s:
 
El viernes 11 y sábado 12 de Diciembre estaré en FNAC MURCIA y ALICANTE respectivamente.
 
Os invito a participar y disfrutar de una Microsesión en LABORATORIO DE LECTURA DRAMATIZADA.
 
Vamos a conectar con la Biomecánica y función creativa de la voz. Este MicroTaller es una experiencia de diálogo y ejercicios prácticos para mejorar la expresión vocal en la lectura.
 
      • Cada participante debe asistir a la sesión con un texto / libro de cuentos o relatos breves.
      • Aforo limitado. Previa Inscripción en fnac.es
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Descargar agenda cultural logo fnac
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sonoros 1 
 
 
En el interior de esta caja depositamos ejercicios de lectura realizados en LABORATORIO TEATRO inspirados en Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, donde cada texto representa a una mujer y su historia de superación.
 
La combinación de estos personajes reales y el relato en clave de cuento nos acerca a mujeres merecedoras de que sus historias trasciendan y nosotr@s podamos recrearlas y mirarlas a través de la cerradura del tiempo.
 
 En las sesiones de Trainig, para este ejercicio, han sido repartidos los textos de manera aleatoria y cada cual ha leído su propia propuesta. 
 
Vamos a impregnar tu imaginación de historias de coraje y superación.
 
 
Voz: CORAL PASTOR
 
 
Voz: CARMEN CASASEMPERE 
 
 
Voz: JORGE L. BONAVITA 
 
 
Voz: LOLA FERRER 
 
Voz: JUAN CARLOS DUPLAÁ 
 
Ejercicio: MARÍA BERNABÉU 
 
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DÍA DE LAS LIBRERÍAS
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tolerancia cero
 
tolerancia cero 4
 

Desde LABORATORIO TEATRO se abre la PARTICIPACIÓN en la creación de la VIDEOPERFOMANCE TOLERANCIA CERO.

Coral Pastor ha participado en experiencias con colectivos en riesgo de vulnerabilidad y violencia como MUJERES EN SUDÁN que, en 1995 huyendo de la guerra construyeron una comunidad con su propia metodología creando sus bases para la creación de recursos y la educación de sus hij@s.

Las imágenes recibidas se imbricarán con las propuestas del propio LABORATORIO TEATRO de la mano de Azahara Martínez, Jorge Bonavita, Lola Ferrer, Maria Bernabeu, Mario Pascual.

 

+ INFORMACION Tlf / wts + 34 650698469

 
 
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Hola a tod@s. Estés donde estés, desde cualquier rincón del planeta, puedes participar en el nuevo Curso de LABORATORIO TEATRO, a partir del 21 de Septiembre, presencial y simultáneo Online. 
 
CORAL PASTOR dirige la experiencia de FORMACIÓN ACTORAL, NARRACIÓN ORAL Y CREACIONES ESCÉNICAS. El teatro nos hace despegar lo pies del suelo, agita nuestros sentidos y emociona.
 Regalate la experiencia
 
+ Información Tl/wts  +34 650 69 84 69
 

curso laboratorio teatro castalla coral pastor.2020 21

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curso.universidad elche 2
 

Del 1 al 15 de Julio de  2020 podéis participar en el CURSO ONLINE EDUCACIÓN Y SALUD EMOCIONAL A TRAVÉS DE LOS CUENTOS.

El Curso va a estar conducido por un equipo docente multidisciplinar con gran experiencia en campos como la sicología, educación, animación, trabajo social, psiquiatría y teatro.

Conforman el elenco de profesionales Lorenzo A. Hernández Pallarés, Juan Antonio Valverde González, Francisco Jorquera Amador, Susana Pérez Sánchez, Mª Angeles López Muñoz, Miriam Díez Veza, Alberto Díez Veza, Carmen González Hernández, Coral Pastor, Marisol Moreno Rodríguez, Montxo Vicente i Sempere y Mariano Cegarra Cegarra.

 

 INFO: 

https://cultura.umh.es/cursos-de-estiu/cursos-de-estiu/

 
 curso universidad elche 1
Marisol Moreno y Coral Pastor en gira con el I Festival Iberoamericano de Cuenteros (Colombia 1996)
 

Educación y Salud Emocional a través de los Cuentos

 

- Preinscripción: 29/05/20 a 15/06/20
- Matriculación: 29/05/20 a 30/06/20
- Duración: 01/07/20 a 15/07/20
- Horas: 25
- Precio de matrícula: 35 euros

Curso On line


- Material didáctico por bloques.
- Información sobre estructura del curso y su funcionamiento.
- Presentación y guía de desarrollo de cada bloque.
- Dos sesiones en Streaming .
- Chat.
- Vídeos pregrabados.
- Cuentos narrados.
- Vídeo talleres.
- Dinámicas y ejercicios prácticos.
- Lecturas, narración de cuentos.
- Bibliografía y enlaces de interés.
- Foros de reflexión y consulta hasta terminar el curso.
- Correo electrónico para atención de dudas personalizadas.

Metodología docente

BLOQUE ILos cuentos, mapas de sanación. Docente: Lorenzo Antonio Hernández Pallarés. Psicólogo. Director del EOEP Específico de Dificultades de Aprendizaje de la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Presidente de AICUENT Asociación Iberoamericana de Cuentoterapia. (1 de Julio, de 18:00 a 19:30 h. MÁSTER CLASS EN STREAMING. 90 min).

 

BLOQUE II. Símbolos y arquetipos. Herramientas de transformación en nuestros cuentos tradicionales. Docente: Juan Antonio Valverde González. Psicólogo. Especialista en psicoterapia.

BLOQUE III. ContARTE cuentos en el cole. (infantil y primaria). Proyecto de promoción de la salud mental en la infancia. Docentes: Francisco Jorquera Amador.Psicólogo infantojuvenil. Formación y elaboración de programas en educación de la
inteligencia emocional, y Susana Pérez Sánchez. Pediatra. Psiquiatra con experiencia en trabajo grupal y actividades en ámbitos comunitarios.

BLOQUE IV. Los cuentos como herramienta de intervención en el ámbito de la salud mental. Docente: María Ángeles López Muñoz. Graduada en Trabajo Social. Especialista en terapia para la intervención psicosocial.

BLOQUE V. Experiencia de intervención con adolescentes. Emociones y cuentos en ámbito escolar y en el ámbito de la relación familiar. Docentes: Miriam Díez Veza. Licenciada en Derecho. Máster PNL. Practitioner en Mindfulness. Narradora oral, y Alberto Díez Veza. Abogado especialista en derecho de familia y mediador en ejercicio.

BLOQUE VI. El cuento en el ámbito hospitalario con pacientes (niños y adultos) y sanitarios. Docente: Miriam Díez Veza. Licenciada en Derecho. Máster PNL. Practitioner en Mindfulness. Narradora oral.

BLOQUE VII. Utilización de los cuentos en la gestión de conflictos y la mediación. Docentes: Miriam Díez Veza. Licenciada en Derecho. Máster PNL. Practitioner en Mindfulness. Narradora oral, y Alberto Díez Veza. Abogado especialista en derecho de
familia y mediador en ejercicio.

BLOQUE VIII. Recursos básicos en el arte de contar historias Docente: Carmen González Hernández. Diplomada en Empresariales. Narradora oral. Docente de la Formación en Simbología y Esencia de los cuentos. Dinamizadora de risoterapia. Certificada en PNL, locución y doblaje. Fundadora y directora ejecutiva de EIDEP Barcelona. (VÍDEOTALLER).

BLOQUE IX. Teatro Biomecánico: Cuando el cuerpo cuenta. Docente: Coral Pastor. Escuela Superior de Arte Dramático de Valencia. Formación en Biomecánica y Teatro como instrumento social de reflexión y provocación. Formación con los maestros: Augusto Boal, Ruy Frati, Roberto Vega, Eugenio Barba y Stephan Schulberg. Productora de proyectos para comunicación, música, teatro, cine y televisión. (VÍDEO-TALLER).

BLOQUE X. El cuento como herramienta en Educación Especial: una experiencia docente. Docentes: Marisol Moreno Rodríguez. Filóloga. Especialista en Didáctica del Teatro y Animación lectora. Profesora de Educación Especial, y Montxo Vicente i Sempere.
Periodista. Educador. Editor multimedia.

BLOQUE XI. Viejos mitos en torno a los cuentos de tradición oral. Docente: Mariano Cegarra Cegarra. Actor. Animador a la lectura.

BLOQUE XII. Herramientas educativas a partir de los cuentos en el aula de infantil y primaria. Docente: Francisco Jorquera Amador. Psicólogo infantojuvenil. Formación y elaboración de programas en educación de la inteligencia emocional.

BLOQUE XIII. Soplaré y soplaré. Una aproximación al análisis interpretativo de nuestros primeros cuentos. Docente: Lorenzo Antonio Hernández Pallarés. Psicólogo. Director del EOEP Específico de Dificultades de Aprendizaje de la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Presidente de AICUENT Asociación Iberoamericana de Cuentoterapia. (15 de Julio, de 18:00 a 19:15 h. MÁSTER

CLASS EN STREAMING. 60 min, y de 19:15 a 19:30h Clausura del curso EN STREAMING).
Conclusiones.

 

A finales de 2018 escribí un texto teatral donde, curiosamente, su protagonista vivía encerrada en una habitación desde la que se comunicaba con el mundo a través de la tecnología.

Incluí varias canciones que interrumpían las acciones: escribí Amor liquido inspirada en Zygmunt Bauman, reconstruí consignas y compuse Mayo del 68 y también escribí la letra del rap Canción del Perdón. Además recreé Imagine de Jonh Lennon en otro registro.

¿Sinceramente? Es posible que en el Año I d.CV o lo que es igual, cuando salgamos de este túnel llamado Coronavirus muchos referentes y contenidos ya no nos sirvan. Lejos quedarán las revueltas estudiantiles del pasado siglo o canciones por la paz en plena guerra de Vietnam.

La práctica del confinamiento nos ha girado la mirada a planos de pensamiento, interacción y emocionales que no estaban en nuestro mapa.

Ejercer el músculo creativo desde esta dimensión y percibir los cambios de gustos y comportamientos que pueden sucederse en la época postcoronavirus es un auténtico enigma.

Aunque el virus global nos ha obligado a bajar telones, también el de la cultura, es imprescindible la presencia, desde la creatividad, de una crónica libre de aditivos, con el principal objeto de provocar una mirada, tan necesaria, hacia la nueva realidad que estamos viviendo. Y por cuestión de salud mental, tratar de no perder, al menos, el efecto muscular y sìquico de  la sonrisa.

Brota, desde la cascada de noticias y mensajes que a diario recibimos, desde las sensaciones en esta nueva cuadratura, seguir dibujando preguntas para verificar que continuamos despiertosY así, siento brotar este acto de micro sketchs en una línea en la que se proyectan emociones y sentimientos junto al recien germinado nuevo teatro existencialista.

Aquí y ahora, surge así... cuando me siento a respirar frente al espejo.

 
 
 
 
 
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Leer en público, leer para los demás, es sin duda un hermoso acto que, por el contrario en muchas ocasiones se convierte en tedioso al escuchar una sucesión de palabras incapaces de provocar imágenes en nuestro cerebro.
 
Sin embargo es fácil recordar, cuándo alguien nos leía un cuento en la infancia repleto de énfasis que nos adentraba en bosques sinuosos y mágicas historias.
 
Recuperar al leer aquellos elementos que, de manera intuitiva utilizábamos para cautivar se hacen imprescindibles para promover, en estos días de encierro, el disfrute de quienes leen y escuchan.
 

Respira de manera consciente, abre pausas (son necesarias para construir las imágenes que dibujan las palabras), articula cada fonema, juega sin miedo con el tono y la intensidad que te pida el texto y, sobre todo, si tú disfrutas al leer quienes te escuchan también lo harán.

Hoy puede ser un buen día para compartir una lectura, mañana también.

 + INFORMACIÓN
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da nacional donantes organos

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El 3 de Junio de 2020 se celebra el DIA NACIONAL DEL DONANTE DE ORGANOS en reconocimiento a l@s donantes y sus familiares.

Las donaciones de órganos salvan cada año miles de vidas.

Compartimos esta imprescindible conciencia y, desde TALLER LABORATORIO, nos sumamos al acto que proponen MINISTERIO DE SANIDAD y ORGANIZACIÓN NACIONAL DE TRASPLANTES.

Rotula tu mascarilla con el lema DONAR ES AMAR y utilízala en tus redes sociales y actos presenciales.

+ INFORMACIÓN 
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laboratorio teatro online castalla

Y se hizo la luz.

El escenario de aislamiento que vivimos en esta primavera cautiva no ha sido impedimento para que florezcan proyectos y retos.

Ver interrumpidas las sesiones que nos ofrecen una experiencia personal, creativa, comunicativa y escénica nos dejaba en un limbo y sin saber cuando ni cómo podríamos recuperar la actividad, como muchas otras, depositada en la incertidumbre.

La decisión de continuar trabajando, junt@s, en grupo, a través de la red, se ha saldado con una sesión que abre un nuevo ciclo. Se ha cumplido el objetivo programado, ha brotado la imaginación, la capacidad de respuesta a cada ejercicio, la creatividad en su grado máximo y con los recursos, cada cual desde su habitación. Se ha recuperado nuestra energía creativa y emocional, hemos leído, narrado y actuado junt@s en una escena única.

Enhorabuena por compartir esta experiencia; explosión de microactuaciones, comentarios y reflexiones. Hemos subido el telón y se ha hecho la luz.

Abril 2020

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palabras calendario sin dias
 
Desde aquí y ahora, en nuestros actuales escenarios, con el sello "hecho en casa" el arte brota como una auténtica pantalla de croma en la que visionamos aquello que no está en nuestra habitación pero que deseamos proyectar.

Hace unos días, en esa pantalla imaginaria escribí un breve texto, le puse voz y lo compartí con el percusionista Antonio Prats "Pelao" para que él hiciera el resto.

El arte como crónica, reflejo urgente, se convirtió en esta perfomance sonora a la que  cada oyente completará, dibujando en su imaginación el resto.

 
Presentación en ATMOSFERA. RADIO 3 RNE - 12 de Abril 2020